Inflado adecuado de llantas

Inflado adecuado de llantas

Las presiones de inflado recomendadas para las llantas se especifican en libras por pulgada cuadrada (psi) o en kilopascales (kPa) según se indica en la placa de las llantas del vehículo, la etiqueta de certificación o el manual del propietario. Nunca ajuste la presión de inflado de las llantas por debajo de la presión de inflado recomendada que se encuentra en la placa de las llantas del vehículo, la etiqueta de certificación o el manual del propietario. El inflado insuficiente provoca acumulación excesiva de calor y daños estructurales internos que pueden conducir a una falla de la llanta, incluida la separación de la banda de rodamiento y el cinturón, incluso en una fecha posterior. No exceda la presión de inflado máxima que se muestra en la banda lateral de la llanta. Las llantas sobreinfladas (sobre el máximo moldeado sobre la banda lateral de las llantas) tienen más probabilidades de cortarse, perforarse o dañarse por un impacto repentino al chocar contra un obstáculo, como un hueco.

El inflado adecuado es fundamental. La presión de inflado permite que las llantas soporten la carga y controlen el vehículo, por lo tanto, el inflado adecuado es fundamental. Con la cantidad correcta de presión de inflado, el vehículo y las llantas lograrán su desempeño óptimo. Además de la seguridad de las llantas, esto significa que sus llantas se desgastarán más lento y mejorará el consumo de combustible del vehículo. Tenga en cuenta que algunos vehículos pueden tener diferentes presiones de inflado en frío para las llantas en los ejes delantero y trasero.

Operar un vehículo solo con una llanta con baja presión de inflado en 8 psi (56 kPa) puede reducir la vida de la llanta en 9.000 millas y puede incrementar el consumo de combustible del vehículo en un 4%.

Las llantas que se usan incluso en una corta distancia cuando tienen baja presión de inflado pueden dañarse de manera irreparable. Usar una llanta con baja presión de inflado es como encender el motor del vehículo sin suficiente aceite o refrigerante. Puede parecer que funciona bien por un tiempo, pero se genera un grave daño permanente. Agregar aceite o refrigerante no reparará el daño en el motor, de la misma manera que agregar presión de inflado no reparará el daño en las llantas. La llanta quedará dañada seriamente y aún puede fallar, incluso después de haber corregido la presión de inflado.

 

Conducir con llantas con una presión de inflado inadecuada es peligroso.

  • Una baja presión de inflado provoca acumulación excesiva de calor y daños estructurales internos.
  • El sobreinflado hace que sea más probable que las llantas se corten, pinchen o rompan debido a un impacto repentino.

Estas situaciones pueden causar una falla en la llanta, incluida la separación de la banda de rodamiento del cinturón, incluso en una fecha posterior, lo que podría ocasionar un accidente y lesiones personales graves o la muerte.

Consulte la placa de las llantas, la etiqueta de certificación o el manual del propietario del vehículo para conocer las presiones de inflado recomendadas.

 
NOTA
La presión indicada en la banda lateral de la llanta es la máxima permitida para esa llanta, independientemente del vehículo. Siga las recomendaciones del fabricante del vehículo sobre la presión de inflado que se encuentra en la placa de las llantas, la etiqueta de certificación o el manual del propietario del vehículo.
 


Es imposible determinar si las llantas radiales se inflaron adecuadamente solo con mirarlas. Debe usar un calibrador de llantas para verificar adecuadamente la presión de inflado. Los automovilistas deben tener su propio calibrador y guardarlo en el vehículo.

Cómo comprobar la presión de las llantas
Revise las presiones de inflado de las llantas, incluida la de repuesto, al menos una vez al mes y antes de realizar un viaje largo. La presión de las llantas debe medirse cuando estén frías, es decir, cuando no se haya conducido el vehículo. De lo contrario, es posible que sus llantas se hayan calentado, lo que aumenta la presión de inflado en su interior en varias libras. Esto es normal. Nunca "evacúe aire" ni reduzca la presión de inflado en una llanta caliente.

Recuerde que las llantas pierden presión cuando la temperatura del aire se enfría (aproximadamente 1 psi o 7 kPa por cada 10°F que descienda la temperatura). Las llantas también pueden perder cierta cantidad de presión debido a su permeabilidad (alrededor de 2 psi o 14 kPa por mes).

Si no se mantiene la presión de inflado correcta, puede producirse desgaste rápido e irregular de la banda de rodamiento, maniobrabilidad inadecuada del vehículo y acumulación excesiva de calor, lo que puede ocasionar una falla de las llantas. (La prueba de una fuga continua o baja presión de inflado repetida requiere remoción e inspección de la llanta por parte de un experto).

Sistemas de Monitoreo de la Presión de las Llantas (TPMS). Aún con el TPMS es importante revisar la presión de inflado al menos una vez al mes, incluso en vehículos equipados con un TPMS. Los sistemas de monitoreo de la presión de las llantas están diseñados para ser beneficiosos y precisos. Sin embargo, no se debe depender únicamente del TPMS para el mantenimiento de la presión de inflado, ya que algunos sistemas pueden tener limitaciones, como:

  • Falta de advertencia de baja presión de inflado hasta que una o más llantas lleguen al 25% por debajo de las recomendaciones del fabricante del vehículo.
  • Solo se pueden detectar las diferencias de presión de inflado entre las llantas (en otras palabras, si todos las llantas pierden presión de inflado al mismo ritmo, es posible que el TPMS no advierta adecuadamente la pérdida de presión de inflado).
  • Es posible que no se advierta sobre la rápida pérdida de presión de inflado en una sola llanta.

El peligro de la baja presión de inflado (antes de una advertencia del TPMS) aumenta a altas velocidades, cargas pesadas de vehículos, distancias largas y temperaturas ambiente elevadas.

Inflado de llantas con nitrógeno
Uno de los factores más importantes en el cuidado de las llantas es mantener una presión de inflado adecuada, independientemente del gas de inflado. El nitrógeno es un gas inerte (no inflamable); básicamente, no es más que aire seco sin oxígeno (el aire contiene aproximadamente 78% de nitrógeno). El inflado con nitrógeno no daña las llantas ni afecta la garantía.

El inflado adecuado de las llantas, ya sea con nitrógeno o aire normal, ayuda a que las llantas se desgasten más lento, ahorra combustible y ayuda a prevenir accidentes. La baja presión de inflado, independientemente del gas de inflado, puede hacer que sea más difícil dirigir y detener su vehículo, ocasionar la pérdida de control del vehículo, causar una destrucción repentina de la llanta y provocar lesiones graves o la muerte. El nitrógeno y el aire se pueden mezclar en cualquier proporción. Las llantas con nitrógeno pueden y deben llenarse con aire cuando no haya nitrógeno disponible, para mantener un inflado adecuado según lo especificado por el fabricante del vehículo.

 
NOTA
Ya sea que se infle con aire o con nitrógeno, mantener una presión de inflado regular sigue siendo crítico y necesario. El uso de nitrógeno solo no reemplaza el mantenimiento regular de la presión de inflado.
 
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